5è Congrés del PSUC

Intervención como portavoz de la Delegación del Barcelonés Nord y Hospitalet al 5è Congrés del PSUC. 3 de gener de 1981

En nombre de la Delegación nº 2, formada por los delegados de las organizaciones de nuestro PSUC de Santa Adrià del Besòs, Badalona, l’Hospitalet de Llobregat y Santa Coloma de Gramenet, quiero transmitir a todos los delegados y delegadas, invitados e invitadas a este V Congreso, nuestros más afectuosos y combativos saludos comunistas, así como nuestro deseo de que el debate, sin condicionamientos, que debemos desarrollar estos días, doten al PSUC de la táctica y estrategia adecuadas para enfrentarnos a los próximos y difíciles tres años.

El informe que en nombre del Comité Central saliente nos ha presentado el camarada Antonio Gutiérrez ha sido aceptado sin ninguna posición contraria a la totalidad, sin embargo observamos ciertas ambigüedades e indefiniciones, que no profundizan en determinados temas. Consideramos que no se podía hacer un informe de otro tipo, ya que este refleja la expresión de la política y de la dirección saliente de nuestro partido.

Nuestra delegación es partidaria de evitar las indefiniciones, utilizando formulaciones que no se presten a distintas interpretaciones. Por esto es urgente clarificar.

Debemos reactualizar -en función de la realidad objetiva y de nuestra perspectiva basada en la revolución de la mayoría-, en el frente antimonopolista , en la alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura, en la dirección y hegemonía de la clase obrera en el proceso de la construcción del socialismo. Esto, en el IV Congreso, era nuestra estrategia de socialismo en la democracia, y no de “eurocomunismo”, que es una formulación nueva, ambigua y con diferentes interpretaciones que no debemos utilizar y que debemos suprimir por falta de rigurosidad científica.

Sin embargo, dieciocho camaradas que están de acuerdo con el contenido y con el redactado, mantienen la posición de no suprimir el término por las expectativas que ha desatado este Congreso. 64 están de acuerdo con el redactado leído.

Es necesario desarrollar un movimiento por la paz, la distensión y el desarme. Hemos de eliminar la política de bloques, pero hemos de preguntarnos: ¿Qué pretende cada bloque? ¿Quién está contra la paz, contra la distensión y el desarme? La respuesta es contundente: el imperialismo. Son los Estados Unidos los que amenazan la paz y las pruebas sobran.

Este movimiento por la paz, la distensión y el desarme debe de tener un contenido inequívocamente progresista, con un carácter antiimperialista ineludible, siendo la colaboración entre los partidos comunistas el elemento dinamizador para articular esta lucha. Sin rechazar ninguna iniciativa de partidos comunistas, socialistas, obreros y movimientos de masas que camine en este sentido.

Este movimiento progresista por la paz, la distensión y el desarme debe de ser la expresión de la lucha de clases a nivel internacional, debe de ser un instrumento para aislar al imperialismo y hacer avanzar las ideas y las realidades de progreso y la solidaridad internacional a nivel mundial.

Una concreción de este movimiento debe ser nuestra oposición a la entrada del Estado Español en la OTAN , como recoge el informe del Comité Central saliente, ampliando su contenido hacia el objetivo del desmantelamiento de las bases americanas del Estado Español.

La entrada en el Mercado Común debe ser objeto de un tratamiento más profundo y de un estudio de sus condiciones y repercusiones.

Sobre la transición, los Pactos de la Moncloa y el Gobierno de la Generalitat provisional la delegación opina que debemos tener una actitud más autocrítica, siendo corresponsables en la medida que no hemos desarrollado una política lo suficientemente transparente y de movilización. Estamos pagando nuestras posturas de asentimiento ante la reforma cuando esperábamos la ruptura, lo que nos ha llevado, entre otras cuestiones, al desencanto y la abstención.

Ha habido muchas intervenciones críticas sobre nuestra política en los ayuntamientos y el trabajo de la Secretaría de Movimiento Popular y Política Municipal, concretando, falta definir:

1. Una política de izquierdas con los ayuntamientos.
2. Cómo hemos de luchar contra la crisis desde los Ayuntamientos.
3. Cómo fomentamos la inversión social consiguiendo más participación en los presupuestos generales del Estado.
4. Cómo luchamos por una nueva Ley de Régimen Local y un Estatuto de la Función Pública que haga posible la reforma administrativa.
5. Constatamos que los Pactes de Progrés, en su mayoría se han limitado al mero reparto de responsabilidades municipales, sin existir un programa y un contenido.

Al discutir el terrorismo consideramos insuficiente hablar sólo del terrorismo de ETA. Este V Congreso debe hacer una renuncia contra el fascismo, reivindicando nuestro pasado de lucha antifascista. Hoy siguen estando los mismos personajes en la dirección de los aparatos del Estado; siguen las bandas fascistas su actividad terrorista, como importantes implicaciones de sectores del aparato policial.

Sobre el Estado de las Autonomías es urgente definirlo en la perspectiva de un Estado Federal, en la línea de desmantelar la oligarquía centralista aliada con las grandes burguesías de las nacionalidades y regiones.

El informe nos presenta la posibilidad de un gobierno UCD-PSOE apoyado por los comunistas, sin definirse al respecto. Opinamos que no debemos apoyar un gobierno de estas características sin un programa previo discutido, negociado y con mecanismos de control.

Debemos trabajar en la dirección de crear una nueva mayoría, sustentada en la unidad de la izquierda en base a un programa a corto y medio plazo.

En cuanto a nuestra actividad en Catalunya debemos definir el compromiso que en el informe se apunta, de que éste se ha de hacer no sólo con las fuerzas políticas y sociales que quieren el socialismo, sino también “con los sectores de la burguesía catalana con contenido de progreso”. Nuestra delegación exige una concreción de quienes son estas “fuerzas burguesas catalanas” ya que CiU después de su pacto con UCD no está interesada en una reconstrucción nacional de Catalunya con contenido progresista.

El PSUC no es un modelo de sociedad dentro de la sociedad capitalista, ya que tenemos influencias del medio que con nuestra práctica política e ideológica aspiramos a ir rechazando.

Luchamos para acabar con una sociedad corrompida e injusta, que no es la nuestra, para conseguir el socialismo y el comunismo.

Consideramos que el funcionamiento del nuevo Comité Central debe superar las lagunas o insuficiencias que se han padecido en la anterior dirección. Debe de ser un mandato de este V Congreso el trabajo colectivo, y la mayor presencia de los miembros del Comité Central en la base del partido; al mismo tiempo debemos buscar fórmulas de comunicación entre la base y la dirección.

La delegación quiere mostrar su preocupación por la situación diferenciada entre los liberados y los trabajadores del partido con algunos cargos públicos. Se debe de hacer un esfuerzo urgente en la definición de una política equitativa de salarios.

Estamos de acuerdo con la no acumulación de cargos y responsabilidades, como dice el informe. Sin embargo hay que tener especial cuidado en no caer en la separación mecánica entre cargos públicos y aparato del partido.

Si entendemos por política de integración la máxima discusión en el seno del partido, la voluntad de todos de llegar a acuerdos unánimes o ampliamente mayoritarios, el respeto y la defensa sin fisuras de todos esos acuerdos en base al centralismo democrático, y la elección de los camaradas más idóneos para los puestos de dirección, en función de la votación democrática, esta delegación está de acuerdo con la política de integración en el partido.

El problema es que este término, por su ambigüedad, ha permitido diversas interpretaciones y diferentes aplicaciones que están llevando a debilitar la unidad de acción del partido. Por ello los acuerdos del V Congreso deben de ser respetados y aplicados por el conjunto del partido en base al centralismo democrático.

La Delegación está preocupada por la disminución del número de militantes, que no se debe, solamente, a causas organizativas sino principalmente políticas, algunas de las cuales ya hemos reflejado anteriormente.

Necesitamos un partido de masas con diversos grados de militancia, pero a la vez con un activo de cuadros disciplinados y combativos. Debemos acabar con las filtraciones a los medios de comunicación de los acuerdos internos de nuestras organizaciones. Debemos potenciar democráticamente la máxima discusión interna, con unidad de criterios y de acción hacia el exterior.